viernes, septiembre 29, 2006
martes, septiembre 26, 2006
sábado, septiembre 23, 2006
Llegué como todos los días a las oficinas del desaparecido diario "Baja California" e inmediatamente me llamó el Jefe de Redacción para decirme que mi caricatura del dia anterior se parecía mucho a otra que días antes había hecho Naranjo, insinuando con esto que lo había copiado, que me lo había "fusilado" pues. Desconcertado al principìo y enojado después, intenté aclararle que no había visto el trabajo de Naranjo antes de hacer el mío, pero se concretó a verme con "indulgencia" y me dejó con el coraje clavado. Un par de meses después se publicó una caricatura mía en "El Baja" y siete u ocho días después salió una muy parecida de Naranjo en Proceso. Ni tardo ni perezoso fuí y se la restregué en la cara -¿Y ahora? Mi caricatura salió OCHO días antes que la de Naranjo, le dije esperando que se disculpara, pero lo que hizo el muy cínico fue decir lacónicamente: "Es una coincidencia..." ¡De modo que si mi caricatura se parecía a la de Naranjo era una copia y si la de Naranjo se parecía a la mía, era "coincidencia"! Al paso de los años me he dado cuenta que si bien es cierto que existen plagiarios, también es cierto que los caricaturistas podemos llegar a soluciones parecidas sin ninguna intención de copiar, porque las ideas, comparaciones, metáforas, contrastes, etc. Andan flotando por ahí y cualquier profesional puede pescarlas.
Estas caricaturas fueron publicadas el mismo día por diferentes medios, claro y contienen (a excepción del texto que yo le puse) casi los mismos elementos. Y es de Naranjo (¡Otra vez!)
Estas caricaturas fueron publicadas el mismo día por diferentes medios, claro y contienen (a excepción del texto que yo le puse) casi los mismos elementos. Y es de Naranjo (¡Otra vez!)


Esta otra que sigue fue publicada en toooodos los medios de México y EE.U.U. que tienen la deferencia de patrocinar mi trabajo, el primero de agosto de 2006.

...Y esta de Helguera, se publicó en "La Jornada" el 7 de septiembre (mas de un mes después).

De modo que, o yo contraje un caso muy singular de telepatía simultánea y retrospectiva, o las "coincidencias" se dan de ida y de venida, señor Jefe de Redacción. Me inclino por lo segundo.
















































